
Sistemas de purgas en aire comprimido: cómo funcionan y cómo elegirlos
febrero 2, 2026En la Comunidad de Madrid, la industria alimentaria necesita nitrógeno in situ para garantizar atmósferas modificadas (MAP) estables, continuidad operativa y control de costes. Desde madAIR integramos generadores NOVAIR con salas de aire comprimido eficientes y distribución técnica, para ofrecer purezas constantes, presión adecuada y trazabilidad. En este artículo explicamos cómo dimensionar, instalar y mantener una planta de N₂ onsite orientada a calidad, seguridad alimentaria y retorno de inversión.

Cuando el envasado es el último eslabón antes de salir a mercado, cualquier variación de gas en MAP repercute en la vida útil, en la merma y, en última instancia, en la confianza del consumidor. Por eso cada vez más plantas alimentarias de la Comunidad de Madrid migran del suministro en botellas a la producción de nitrógeno in situ. El cambio no es solo logístico; es estratégico. Significa pasar de depender de terceros a gobernar la pureza, el caudal y la presión con criterios de proceso. En madAIR lo abordamos como un proyecto integral: compresión eficiente, tratamiento de aire correcto, generador NOVAIR bien dimensionado y una distribución que preserve la calidad hasta el punto de uso.
El punto crítico en alimentación es la pureza del N₂. En MAP, una pureza estable ayuda a desplazar el oxígeno a niveles que ralentizan la oxidación y el desarrollo microbiológico, manteniendo color, textura y frescura. Con NOVAIR trabajamos tecnologías PSA modulares capaces de alcanzar purezas de alto nivel -ajustadas a cada referencia de producto- con una estabilidad que no depende de la llegada de un camión sino del rendimiento continuo del sistema. Esa constancia permite que la cabina de envasado reciba siempre un gas homogéneo, sin picos que penalicen la vida útil ni valles que eleven el riesgo de devoluciones.
La continuidad es el segundo argumento de peso en Madrid. Plantas de cuarta y quinta gama, panificación, lácteos o platos preparados operan con turnos prolongados, cambios de formato y campañas estacionales. Un generador NOVAIR bien dimensionado, apoyado en una sala de compresores KAESER con variador de velocidad y tratamiento adecuado, convierte el nitrógeno en un recurso tan predecible como la propia electricidad. La red se diseña para absorber picos -mediante buffer y control de presión- y para mantener el caudal cuando la línea acelera. El resultado es menos paradas, menos urgencias por rotura de stock de gas y una planificación más realista de la producción.
Para alcanzar ese nivel de fiabilidad, el aire de entrada al generador debe ser impecable. La pureza del Nitrógeno empieza en la sala de compresores. Integramos compresores KAESER con variador para ajustar kW a Nm³, secadores dimensionados al punto de rocío objetivo, filtración coalescente y gestión de condensados. El objetivo es entregar al PSA de NOVAIR un aire seco y limpio, que proteja el tamiz y mantenga la eficiencia del ciclo de adsorción/desorción. La monitorización del conjunto permite correlacionar consumo, pureza y presión de salida, anticipando desviaciones mucho antes de que alcancen la cabina de envasado. En la práctica, esto se traduce en menos scrap y en una curva de calidad más estable.
La distribución del nitrógeno es el eslabón silencioso que sostiene el sistema. La red debe evitar caídas de presión, entradas de humedad y contaminaciones cruzadas. Diseñamos circuitos compactos, con materiales idóneos para zonas higiénicas y con puntos de medición que faciliten auditorías. El proyecto no se limita a “llevar” N₂ hasta la termoformadora; se trata de conservar la calidad que el generador produce, con válvulas, colectores y trazabilidad alineados con los protocolos de APPCC/HACCP habituales en certificaciones IFS o BRC. En entornos con lavados intensivos o agentes químicos, seleccionamos acabados y conexiones que soporten el saneamiento sin comprometer la estanqueidad.
La economía del sistema se entiende cuando se compara el coste total de propiedad del in situ frente a las botellas. Cada entrega implica transporte, alquiler de envases, manipulación, mermas y riesgos por retrasos. Con un NOVAIR bien ajustado, la empresa paga energía y mantenimiento planificado, produciendo exactamente el gas que consume, a la pureza requerida y sin sobrecostes ocultos. En la Comunidad de Madrid, donde los picos de demanda y la presión logística son constantes, este control se traduce en un ROI cercano y en un calendario operativo que ya no depende del tráfico ni de la disponibilidad del proveedor.
Un aspecto clave es la escalabilidad. Las plataformas modulares de NOVAIR permiten crecer por etapas. Hoy dimensionas para una línea; mañana, con una ampliación de módulos y almacenamiento, atiendes dos. Esta elasticidad evita sobredimensionar desde el día uno, pero también impide que el proyecto se quede corto a medio plazo. En paralelo, el control incorpora alarmas, registros de pureza y trazas de mantenimiento que simplifican auditorías y demuestran que el gas de proceso cumple de manera sostenida. En sectores donde la marca se juega reputación con cada lote, esa evidencia documental es tan valiosa como el propio milibar en la boquilla de gasificado.
La seguridad alimentaria enlaza todos los capítulos. El nitrógeno in situ reduce la manipulación de botellas, minimiza el tránsito interno y elimina riesgos asociados a cambios de envase en plena producción. El área de gas se convierte en un entorno limpio y ordenado, con rutas definidas, sin cilindros en pasillos y con el generador integrado en el plan maestro de la planta. La formación del personal es directa: parámetros de pureza y presión, checks diarios visuales, revisión semanal de indicadores y un mantenimiento preventivo que se ejecuta sin interrumpir producción. En madAIR lideramos ese acompañamiento para que el sistema no dependa de una persona, sino de un procedimiento.
La legalización y el cumplimiento cierran el proyecto. Preparamos la documentación técnica del generador NOVAIR, la integración con la sala de compresores, el esquema de distribución y los registros de calidad. Ajustamos el plan de mantenimiento a los turnos de la fábrica y dejamos establecida la ruta para escalar capacidad. Cuando la planta recibe una auditoría, dispone del expediente completo: especificaciones de gas, histórico de pureza, evidencias de servicio y plan de contingencia. La percepción del auditor cambia cuando, además de un equipo, encuentra un sistema gobernado.
La generación de nitrógeno in situ en la industria alimentaria de Madrid no es solo una modernización tecnológica; es una mejora de control, calidad y coste. Con NOVAIR como núcleo de producción, una sala de compresores eficiente y una distribución higiénica, el Nitrógeno deja de ser un factor incierto para convertirse en una ventaja competitiva. Si su planta opera en Madrid, Alcalá, Getafe, Móstoles, Coslada o Leganés, y busca reducir mermas, estabilizar MAP y ganar autonomía, en madAIR podemos diseñar, instalar y mantener una solución a la medida de sus procesos.
El resultado es tangible: productos que aguantan mejor en lineal, turnos más fluidos y un coste por lote bajo control.
Sobre nosotros
Somos tu especialista cercano en aire comprimido, instalaciones, mantenimiento y generación de gases industriales con soluciones a medida.
madAIR, Madrileña de Aire Comprimido






